SOBRE LOS BENEFICIOS DE LA MUSICA PARA BIENESTAR DE LOS VIVIENTES

01.06.2015 11:35

Mis queridos compañeros, colegas, alumnos, profesores, colaboradores, y personas interesadas, en general.

Me llena de “orgullo y satisfacción”, comprobar cómo nos vamos encaminando cada vez más hacia un desarrollo holístico, pues no en vano, la música, en todas sus manifestaciones: instrumentos vocales, acústicos, de cuerda, aire … ; los sonidos de la naturaleza en toda su plenitud; los sonidos de los animales, de la urbe;  todos los sonidos, los suaves, armoniosos, placenteros, los casuales y los buscados, también los estridentes, los fuera de tono, los disonantes, los molestos… TODO es música.  Veamos algunos textos:

“Nadie puede negar que la música nace cuando aparece el ser humano, y, según algunos estudiosos del tema, aparece mucho antes de la extensión del ser humano por el planeta, hace más de 50.000 años. Es por tanto una manifestación cultural universal. Vemos, sin ir muy lejos, en España, en Lérida, una pintura rupestre donde aparecen varias mujeres danzando alrededor de un hombre desnudo. Los ritos asociados con danzas y ritmos repetitivos eran habituales en casi todas las culturas prehistóricas.

Se ha demostrado la íntima relación entre la especie humana y la música, y mientras que algunas interpretaciones tradicionales vinculaban su surgimiento a actividades intelectuales vinculadas al concepto de lo sobrenatural (haciéndola cumplir una función de finalidad supersticiosa, mágica o religiosa), actualmente se la relaciona con los rituales de apareamiento y con el trabajo colectivo.

Para el hombre primitivo había dos señales que evidenciaban la separación entre vida y muerte: el movimiento y el sonido. Los ritos de vida y muerte se desarrollan en esta doble clave. En el llamado “arte prehistórico” danza y canto se funden como símbolos de la vida mientras que quietud y silencio se conforman como símbolos de la muerte.

El hombre primitivo encontraba música en la naturaleza y en su propia voz. También aprendió a valerse de rudimentarios objetos (huesos, cañas, troncos, conchas...) para producir sonidos.

Hay constancia de que hace unos 50 siglos en sumeria ya contaban con instrumentos de percusión y cuerda (lira y arpa). Los cantos cultos antiguos eran más bien lamentaciones sobre textos poéticos.

En la prehistoria aparece la música en los rituales de caza o de guerra y en las fiestas donde, alrededor del fuego, se danzaba hasta el agotamiento. La música está basada principalmente en ritmos y movimientos que imitan a los animales. Las manifestaciones musicales del hombre consisten en la exteriorización de sus sentimientos a través del sonido emanado de su propia voz y con el fin de distinguirlo del habla que utiliza para comunicarse con otros seres.

Los primeros instrumentos fueron objetos, utensilios o el mismo cuerpo del hombre que podían producir sonidos (…)"

“En el mundo antiguo, El Antiguo Egipto y Mesopotamia, en la Antigua Grecia, en la Antigua Roma; también en la antigua China, la música era tenida en máxima consideración. Todas las dinastías le dedican un apartado especial. Aún hoy la música China está empapada de la tradición secular, legendaria y misteriosa de una de las filosofías más antiguas del mundo”

Quizás por ello, la dimensión trascendental e inmanente, magnífica, poderosa y sagrada que tiene la música, ha llevado a muchos a “usarla” como medio terapéutico (la llamada musicoterapia – nada nuevo hay bajo el sol). Muchos son los relatos antiguos que podemos encontrar en modo de leyendas, cantos, himnos, en pinturas,  que la relacionan con el mundo “divino” dentro de las grandes tradiciones religiosas.

“Se reconoce que la música ha sido pilar fundamental para descubrir aspectos novedosos e innovadores sobre el hombre. La relación entre la filosofía y la música es innegable debido a que ésta transporta al hombre a un camino o acción concreta, le facilita la interpretación de un hecho con sentimientos e ideologías distintas. Muchos son los que han experimentado la música como esencial en la vida del hombre y afirman que todo ser humano tiene su música interna.

La música ha acompañado al hombre desde los albores de su existencia, como hemos visto; pero, así como otras manifestaciones artísticas, principalmente la pintura, la arquitectura, la escultura y la poesía, han llegado a nosotros documentos, vestigios muy remotos, sin temor a la exageración, podemos decir que poco ha quedado sobre la referencia de la producción musical de los pueblos antiguos.

La música ha sido en todo el tiempo la expresión melódica del alma. Hay música que arrulla: las canciones de cuna, los cantos infantiles, hay música que inquieta, que hace meditar, la hay apasionada, llena de ternura. Pero también hay música frívola que exalta los sentimientos hacia lo vano y superficial.

Casi no hay un acto en la vida humana que no está influenciado por el mundo de la música, porque la vida misma es música”

 

Por otro lado, en los últimos tiempos se ha ido desarrollando “la musicoterapia como instrumento eficaz en el tratamiento para la psique herida. Tiene su origen en la noche de los tiempos. Los primeros musicoterapeutas son los chamanes, médicos brujos tribales quienes comienzan a utilizar cánticos, salmodias, susurros y estructuras rítmicas repetitivas para inducir estados de conciencia a nivel colectivo con fines catárticos y religiosos. Se tienen evidencias del uso ritual de la música en casi todas las grandes culturas de la antigüedad. Los griegos y los egipcios nos cuentan acerca de los efectos psicológicos de diferentes escalas y modos musicales. De la misma manera, hindúes, chinos y japoneses antiguos, reconocen en sus ragas y modos pentatónicos, estructuras musicales aplicables a diversas actividades y estados de ánimo. A partir de tales tradiciones, durante el presente siglo se ha sistematizado el estudio de los efectos psicológicos y orgánicos de la música y se ha reconocido a la musicoterapia como vertiente terapéutica de valor concreto”

“La musicoterapia no tiene que ver con lo mágico, lo azaroso y lo esotérico. Un terapeuta idóneo y éticamente formado, ofrece los recursos y técnicas, para el buen desarrollo de esta terapia, y puede formar parte de equipos interdisciplinarios en hospitales, escuelas o trabajar en forma particular. Las personas pueden ser tratadas en forma individual o grupal. En el área de la psicología la aplicación de la musicoterapia es llevada a cabo en campos muy variados: como por ejemplo, la psicosis, el autismo, enfermedades psicosomáticas, bulimia, anorexia, drogadicción, embarazo, etc.”

Esto no ha sido sino un aperitivo para introducirnos en esa dimensión, y argumentar la importancia que tiene no sólo para una escuela que se autocalifica de holística, sino también para disfrutar y gozar; para “usarla” como instrumento de gozo, de ocio, de encuentro, de risa, en una actitud comprometida y coherente con el camino que hemos decidido emprender y que no puede obviar el cultivo del espíritu, teniendo la Música, como medio y como fin en sí mismo. Así, la Holocoral, no es una nueva moda, un capricho sólo, o un acontecimiento banal, que quizás también lo sea, pero es más, mucho más.

Y, por último, es un remedio infalible contra el estrés, el burn out, la desgana, el aburrimiento, pues todo en la vida no es trabajar, estudiar, polviar, etc.

En definitiva ... La Música nos retrotrae a nuestra esencia , a la par, la estimula, alimenta,

SIN MUSICA NO HAY VIDA